Nuestra misión

Nuestra misión nace de una convicción sencilla y profunda: seguir a Jesús es ponerse al servicio de las personas y del mundo.

Inspiradas por Mary Ward y por la espiritualidad ignaciana, queremos responder a las necesidades de nuestro tiempo con libertad, discernimiento y disponibilidad. Creemos que la fe se hace visible cuando acompaña, educa, cuida, defiende la dignidad de cada persona y trabaja por una sociedad más justa.

Por eso nuestra misión adopta formas muy diversas. A lo largo de nuestra historia la educación ha sido uno de nuestros principales ámbitos de servicio y sigue siendo una parte esencial de nuestro legado. Hoy, junto a la Fundación Educativa Mary Ward, continuamos compartiendo esa misión educativa desde la colaboración y la misión compartida.

Al mismo tiempo, impulsamos iniciativas de acompañamiento espiritual, cooperación internacional, cuidado de la creación, promoción de la justicia, trabajo en red y apoyo a personas y comunidades que viven situaciones de mayor vulnerabilidad.

No entendemos estas tareas como actividades independientes, sino como distintas maneras de vivir una misma llamada: estar disponibles allí donde la necesidad es mayor.

Porque creemos que la misión no consiste únicamente en hacer cosas, sino en caminar junto a las personas, reconocer sus dones, compartir la esperanza y colaborar en la construcción de un mundo más humano, justo y reconciliado.

EDUCACIÓN

Justicia Paz y cuidado de la creación cuadrada

Justicia Paz y cuidado de la creación

Acompañamiento Espiritual

Misión de nuestras mayores

Cooperación Internacional

Cooperación Internacional

Apoyamos otras iniciativas

Apoyamos otras iniciativas